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Un hombre recibió un teléfono nuevo.
Era un teléfono extraordinario.
Podía hacer fotografías, guardar libros, reproducir música, encontrar cualquier lugar del mundo, traducir idiomas, contestar preguntas y avisarle al hombre cuándo iba a llover.
También podía hacer llamadas.
Pero el hombre casi nunca llamaba a nadie.
Todas las mañanas revisaba las noticias.
Después miraba los mensajes.
Luego las fotografías.
Después las noticias otra vez.
A mediodía consultaba el pronóstico.
Por la tarde miraba videos.
Por la noche respondía mensajes que no necesitaban respuesta.
El teléfono estaba encantado con aquella rutina.
—Me usas muchísimo —decía orgulloso.
—Sí —respondía el hombre.
Un día, el teléfono mostró una notificación:
“Hace mucho que no hablas con alguien.”
El hombre la cerró.
Al día siguiente apareció otra:
“¿Quieres descubrir personas que podrías conocer?”
También la cerró.
A la semana siguiente apareció una nueva:
“Tu actividad ha disminuido.”
El hombre se preocupó.
Durante los días siguientes empezó a usar el teléfono todavía más.
Consultó cosas que no necesitaba saber.
Miró videos que no quería ver.
Leyó discusiones entre personas que no conocía.
Descubrió lugares a los que nunca iría.
Aprendió opiniones que nadie le había pedido.
Y cuando finalmente apagó la pantalla, descubrió que había pasado todo el día acompañado.
Pero no sabía por quién.
Entonces el teléfono, que estaba acostumbrado a tener siempre algo para mostrar, se quedó en silencio.
El hombre lo miró.
El teléfono lo miró a él.
—¿Qué hacemos ahora? —preguntó el hombre.
El teléfono no respondió.
Por primera vez desde que había sido fabricado, no sabía qué recomendar.
El hombre salió de su casa.
Caminó hasta la plaza.
Se sentó en un banco.
Y allí encontró a una vieja amiga que no veía desde hacía años.
Hablaron durante dos horas.
Cuando regresó a su casa, encendió el teléfono.
La pantalla mostró:
“Resumen de tu día.”
El hombre esperó.
Debajo apareció una sola frase:
“No tengo datos suficientes.”
Moraleja: Tener acceso a todo no significa tener algo que decir.






